Quisiera hacer una apreciación a mi crítica anterior sobre la polémica generada entorno a "El truco del manco". Las opiniones que se vierten en este blog están dirigidas única y exclusivamente hacia la película en calidad de arte además de ser opiniones personales totalmente respetables. Un servidor nunca intentará criticar la razón de ser o los temas más allá de lo que se vea en las pantallas del cine.
El tema que expone la primera película de Zannou es un tema complejo y personalmente he vivido situaciones más o menos parecidas en barrios no tan lejanos al que se muestra en la película y sé lo dura que es la vida en estas zonas. Por eso admiro la valentía con que se ruedan ciertas escenas y el ardor que entrañan las caracterizaciones de los personajes. No quita eso que critique la calidad de película como tal.
Mis disculpas a quienes haya podido incomodar con mis comentarios en la crítica de "El truco del manco".
martes, 20 de enero de 2009
lunes, 19 de enero de 2009
CRÍTICA: El truco del manco

El pasado viernes 16 de enero se estrenó la ópera prima de Santiago A. Zannou, “El truco del manco” o como yo la llamo “Rapero de Barrio” y pongo barrio en letra capital pues recuerda, y bastante, al tono ya manido por la obra de Aranoa años ha. Se retoman los mismos patrones de cine social español, fijando la mirada en una zona marginal de la periferia de grandes urbes, ya sean Madrid o Barcelona (¿para cuándo una en, no sé, Sevilla?) y haciendo uso de actores (semi)desconocidos, siempre resultando algunos de ellos todo un descubrimiento, y me estoy refiriendo a Juan Manuel Montilla “El Langui” en este caso.
Esta película, que vi un día antes de su estreno, en un pase especial de los Renoir Cuatro Caminos (menos mal que fue en la sala 4, una de las mejores de este cine), me gustó, no tanto por lo que cuenta, que es bastante simple, sino por otros factores como la interpretación y la música, que se calan e impregnan la pantalla de inquietud y sinceridad. Tuve que agradecer que la película, en un intento de predisposición contraproducente por mi parte, no me acosara con el incesante y cansino, a mi parecer por supuesto, quehacer de la música Hip-Hop, que, por otro lado, tan sólo se escucha dos o tres veces. Así, sin desmerecer, la música opta al Goya en su categoría este año. El responsable es Woulfrank Zannou, hermano del director, que con este trabajo, acerca la música hip-hop a la clásica y equilibra con armonía el número de escenas con música con aquellas supeditadas al silencio.
“El truco del manco” opta al premio de la academia en dos categorías más: Director novel (Zannou) y Actor Revelación (Juan Manuel Montilla). El despliegue de éste último es espectacular. Es responsable de dos de las escenas que más han impactado de esta película (comienza spoiler) como son el plano que abre la función, con El Langui (Cuajo en la película) desnudo, intentando subir el infranqueable “muro” de la bañera, invalidado físicamente, con una naturalidad desgarradora; y el enfado con su hermano, rompiéndole la moto desde el suelo, acostado (acaba spoiler). Imagínense a Verónica Echegui y a él, juntos en una película, líderes de un cine de barrio (olvídense de Parada! o tómenlo como una revisión del de éste si quieren) quizá repetitivo pero sincero.
En resumen, si bien se echa de menos una nueva revisión del cine denominado “social” en nuestro país, algo más transgresor y que no acabe emponzoñado por lo blandengue, tampoco es que este género pueda dar más de sí… que para hiperrealidad ya tenemos “Callejeros” de la Cuatro, bueno, y esas tremendas y cutres copias de éste que están invadiendo el resto de cadenas.
LO MEJOR:
- El Langui, enorme, y los secundarios que lo rodean.
- Ver cómo de bien una banda sonora encuentra la horma perfecta de su zapato.
- Las nominaciones (del todo merecidas) a los Goya de este año.
- La relación desde la comprensión existente entre Cuajo (El Langui) y Adolfo (Ovono Candela).
LO PEOR:
- Algún diálogo que rompe con el tono naturalista, demasiado teatro.
- El guión se queda corto, aburre en algunas ocasiones pareciendo que no avanza.
- Lastres y tics heredados de otras películas que, como ésta, ya han tratado el tema de la marginación y sus derivados.
Nota: 6.5 / 10
Esta película, que vi un día antes de su estreno, en un pase especial de los Renoir Cuatro Caminos (menos mal que fue en la sala 4, una de las mejores de este cine), me gustó, no tanto por lo que cuenta, que es bastante simple, sino por otros factores como la interpretación y la música, que se calan e impregnan la pantalla de inquietud y sinceridad. Tuve que agradecer que la película, en un intento de predisposición contraproducente por mi parte, no me acosara con el incesante y cansino, a mi parecer por supuesto, quehacer de la música Hip-Hop, que, por otro lado, tan sólo se escucha dos o tres veces. Así, sin desmerecer, la música opta al Goya en su categoría este año. El responsable es Woulfrank Zannou, hermano del director, que con este trabajo, acerca la música hip-hop a la clásica y equilibra con armonía el número de escenas con música con aquellas supeditadas al silencio.
“El truco del manco” opta al premio de la academia en dos categorías más: Director novel (Zannou) y Actor Revelación (Juan Manuel Montilla). El despliegue de éste último es espectacular. Es responsable de dos de las escenas que más han impactado de esta película (comienza spoiler) como son el plano que abre la función, con El Langui (Cuajo en la película) desnudo, intentando subir el infranqueable “muro” de la bañera, invalidado físicamente, con una naturalidad desgarradora; y el enfado con su hermano, rompiéndole la moto desde el suelo, acostado (acaba spoiler). Imagínense a Verónica Echegui y a él, juntos en una película, líderes de un cine de barrio (olvídense de Parada! o tómenlo como una revisión del de éste si quieren) quizá repetitivo pero sincero.
En resumen, si bien se echa de menos una nueva revisión del cine denominado “social” en nuestro país, algo más transgresor y que no acabe emponzoñado por lo blandengue, tampoco es que este género pueda dar más de sí… que para hiperrealidad ya tenemos “Callejeros” de la Cuatro, bueno, y esas tremendas y cutres copias de éste que están invadiendo el resto de cadenas.
LO MEJOR:
- El Langui, enorme, y los secundarios que lo rodean.
- Ver cómo de bien una banda sonora encuentra la horma perfecta de su zapato.
- Las nominaciones (del todo merecidas) a los Goya de este año.
- La relación desde la comprensión existente entre Cuajo (El Langui) y Adolfo (Ovono Candela).
LO PEOR:
- Algún diálogo que rompe con el tono naturalista, demasiado teatro.
- El guión se queda corto, aburre en algunas ocasiones pareciendo que no avanza.
- Lastres y tics heredados de otras películas que, como ésta, ya han tratado el tema de la marginación y sus derivados.
Nota: 6.5 / 10
viernes, 26 de diciembre de 2008
CRÍTICA: Dí que sí (por Oscar Alemany)
He aquí la crítica que mi amigo Oscar ha hecho de la última de Jim Carrey. Gracias Oscar!!
DI QUE SI
Por Oscar Alemany
ARGUMENTO
Carl Allen es un hombre que se apunta a un programa de autoayuda que se basa en el principio de decir que “sí” a cualquier cosa… a lo que sea. Al principio, liberando el poder del “sí”, la vida de Carl se transforma de forma inesperada y emocionante, pero pronto descubre que abrir su vida a un sinfín de posibilidades también conlleva sus desventajas.
LO MEJOR DE LA PELÍCULA
-Es divertida, pese a quien le pese. De acuerdo que es la vuelta a la andazas de Jim Carrey. Pero es lo que la mayoría de su público espera de él.
-Las diferentes actividades que inicia Jim Carrey en su nueva vida. Bastante cómicas todas ellas.
-El jefe de la oficina, con un estupendo genial Rhys Darby.Le da vidilla al asunto.
-La crítica, nada encubierta, al excesivo recelo en la seguridad del país, por parte del gobierno yanqui.
-Buen mensaje el que transmite el film. Una moraleja a tener en cuenta para nuestras vidas.
LO PEOR DE LA PELÍCULA
-La previsible que resulta todo. Poco lugar a la sorpresa.
-Que no haya un personaje para hacer un poco de sombra a Jim Carrey.
-Huelga decir que es poco recomendable, para todos aquellos que odien la parte cómica de Jim Carrey.
ESCENAS DESTACABLES
-La escena del vagabundo.
-La escena de la abuela cachonda.
-Las fiestas en casa del jefe.
-El interrogatorio en el aeropuerto.
-La novia iraní.
CONCLUSIÓN
“Di que si” es una buena opción para una tarde navidades, es lo que no se sabe muy bien si ir de compras, llevar a los niños al circo, o ir a casa de la suegra, a que nos empache con una sus interminables meriendas.
Una de esos films, que se dejan ver de manera bastante agradables, para pasar un rato distraido, sin más pretensiones.
Vuelta a la comedia típica de los noventa, nada que ver con la nueva comedia americana, tan aclamada por una parte, y tan sobrevalorada por otra.
Nota.6:/10
DI QUE SI Por Oscar Alemany
ARGUMENTO
Carl Allen es un hombre que se apunta a un programa de autoayuda que se basa en el principio de decir que “sí” a cualquier cosa… a lo que sea. Al principio, liberando el poder del “sí”, la vida de Carl se transforma de forma inesperada y emocionante, pero pronto descubre que abrir su vida a un sinfín de posibilidades también conlleva sus desventajas.
LO MEJOR DE LA PELÍCULA
-Es divertida, pese a quien le pese. De acuerdo que es la vuelta a la andazas de Jim Carrey. Pero es lo que la mayoría de su público espera de él.
-Las diferentes actividades que inicia Jim Carrey en su nueva vida. Bastante cómicas todas ellas.
-El jefe de la oficina, con un estupendo genial Rhys Darby.Le da vidilla al asunto.
-La crítica, nada encubierta, al excesivo recelo en la seguridad del país, por parte del gobierno yanqui.
-Buen mensaje el que transmite el film. Una moraleja a tener en cuenta para nuestras vidas.
LO PEOR DE LA PELÍCULA
-La previsible que resulta todo. Poco lugar a la sorpresa.
-Que no haya un personaje para hacer un poco de sombra a Jim Carrey.
-Huelga decir que es poco recomendable, para todos aquellos que odien la parte cómica de Jim Carrey.
ESCENAS DESTACABLES
-La escena del vagabundo.
-La escena de la abuela cachonda.
-Las fiestas en casa del jefe.
-El interrogatorio en el aeropuerto.
-La novia iraní.
CONCLUSIÓN
“Di que si” es una buena opción para una tarde navidades, es lo que no se sabe muy bien si ir de compras, llevar a los niños al circo, o ir a casa de la suegra, a que nos empache con una sus interminables meriendas.
Una de esos films, que se dejan ver de manera bastante agradables, para pasar un rato distraido, sin más pretensiones.
Vuelta a la comedia típica de los noventa, nada que ver con la nueva comedia americana, tan aclamada por una parte, y tan sobrevalorada por otra.
Nota.6:/10
jueves, 25 de diciembre de 2008
CRÍTICA: El Intercambio

Propio de Eastwood: cine bien rodado, con estilo propio, pero frío. Si con “Los puentes de Madison” y “Million Dollar Baby” emocionó con su inconfundible arte de inducción, donde los silencios que son mínimos intensifican las emociones a flor de piel, en esta nueva cinta, todo hay que decirlo, decepciona.
El problema es que la cima sólo se alcanza una vez y son muchos los que piensan que “Sin Perdón” ya coronó la carrera del maestro, y el resto de películas no hicieron más que ponerle perlas a las puntas de la corona. Entonces, ¿el problema es que no quedan más puntas en la corona? No, nadie ha hablado todavía del tamaño de la corona. Lo que parece fallar aquí es un irremediable error de casting. El solvente trabajo de Jolie se queda en eso, no va más allá, no emociona, no transmite, aprueba.
Hillary Swank y Meryl Streep consiguieron que me olvidara de sus nombres mientras las veía actuar. Angelina Jolie (Christine Collins en el film), como su director, más preocupada en entonar y demostrar, en tener un mínimo de momentos estelares y primeros planos, olvida la dificultad de su personaje, la rabia que se supone deben desprender las miradas de una madre a la que han quitado parte de su ser. Confunde así la ira con las gritos y la frustración con llevarse las manos a la boca cuando llora, todos los gestos demasiados calculados.
Pero esto no desmerece la labor de Clint, el ritmo es impecable, así como la ambientación y la música, firmada por él mismo. Por otro lado también merecen ser destacados los secundarios, sobre todo los niños de la película, que, cargando sobre ellos las partes más duras del metraje, son los que parece mejor han asumido su papel. En este sentido, la violencia explícita de algunos pasajes y la reflexión acerca del sistema judicial norteamericano de la época, forman parte del riesgo que el director parece haber asimilado tan bien. Hay un atisbo de terror, en el que pudieran darse la mano Hopper (encarnando el horror derivado en violencia tal cual fuera “La Matanza de Texas”) y Mulligan (acercándonos a esos procesos judiciales magistralmente diseñados, con tempo magnífico, de modo ciertamente aterrador, en los que la heroína sale victoriosa frente al mismo diablo, como hiciera en “Matar a un ruiseñor”), que demuestra la valentía de esta cinta tensa y oscura.
Este mismo año, Clint Eastwood, ha presentado otra película menor, como muchos críticos vienen calificando ya; la esperada “Gran Torino”, aún no estrenada en España, en la que el cineasta vuelve a pincelar la pantalla con personajes de origen asiático, y en la que él mismo forma parte del reparto. Vaya, estoy empezando a pensar en Clint Eastwood como en un Woody Allen pero a la inversa: sus películas pierden enteros cuando no está él en el reparto para defenderlo.
LO MEJOR
- Todo el apartado técnico, desde la fotografía a la música, pasando por el maquillaje y el vestuario.
- El retrato del mundo femenino en una época clasista dominada por los hombres.
- (Spoiler) Los primeros veinte minutos, donde se retrata la relación madre-hijo.
- (Spoiler) El tenso encuentro entre la madre y el acusado de haber matado a su hijo, en la cárcel, el único momento realmente convincente de la protagonista.
LO PEOR
- Como ya he dicho, Angelina Jolie no está a la altura, pero tampoco se queda corta. El nudo de la historia (spoiler), cuando Jolie es encerrada en un psiquiátrico para no desmantelar el mal hacer de la policía, siendo la parte que más debería convencer no lo hace.
- La unidimensionalidad de algunos personajes realmente interesantes.
- La duración resulta desmesurada, amén de que la última parte del film se hace bastante larga.
El problema es que la cima sólo se alcanza una vez y son muchos los que piensan que “Sin Perdón” ya coronó la carrera del maestro, y el resto de películas no hicieron más que ponerle perlas a las puntas de la corona. Entonces, ¿el problema es que no quedan más puntas en la corona? No, nadie ha hablado todavía del tamaño de la corona. Lo que parece fallar aquí es un irremediable error de casting. El solvente trabajo de Jolie se queda en eso, no va más allá, no emociona, no transmite, aprueba.
Hillary Swank y Meryl Streep consiguieron que me olvidara de sus nombres mientras las veía actuar. Angelina Jolie (Christine Collins en el film), como su director, más preocupada en entonar y demostrar, en tener un mínimo de momentos estelares y primeros planos, olvida la dificultad de su personaje, la rabia que se supone deben desprender las miradas de una madre a la que han quitado parte de su ser. Confunde así la ira con las gritos y la frustración con llevarse las manos a la boca cuando llora, todos los gestos demasiados calculados.
Pero esto no desmerece la labor de Clint, el ritmo es impecable, así como la ambientación y la música, firmada por él mismo. Por otro lado también merecen ser destacados los secundarios, sobre todo los niños de la película, que, cargando sobre ellos las partes más duras del metraje, son los que parece mejor han asumido su papel. En este sentido, la violencia explícita de algunos pasajes y la reflexión acerca del sistema judicial norteamericano de la época, forman parte del riesgo que el director parece haber asimilado tan bien. Hay un atisbo de terror, en el que pudieran darse la mano Hopper (encarnando el horror derivado en violencia tal cual fuera “La Matanza de Texas”) y Mulligan (acercándonos a esos procesos judiciales magistralmente diseñados, con tempo magnífico, de modo ciertamente aterrador, en los que la heroína sale victoriosa frente al mismo diablo, como hiciera en “Matar a un ruiseñor”), que demuestra la valentía de esta cinta tensa y oscura.
Este mismo año, Clint Eastwood, ha presentado otra película menor, como muchos críticos vienen calificando ya; la esperada “Gran Torino”, aún no estrenada en España, en la que el cineasta vuelve a pincelar la pantalla con personajes de origen asiático, y en la que él mismo forma parte del reparto. Vaya, estoy empezando a pensar en Clint Eastwood como en un Woody Allen pero a la inversa: sus películas pierden enteros cuando no está él en el reparto para defenderlo.
LO MEJOR
- Todo el apartado técnico, desde la fotografía a la música, pasando por el maquillaje y el vestuario.
- El retrato del mundo femenino en una época clasista dominada por los hombres.
- (Spoiler) Los primeros veinte minutos, donde se retrata la relación madre-hijo.
- (Spoiler) El tenso encuentro entre la madre y el acusado de haber matado a su hijo, en la cárcel, el único momento realmente convincente de la protagonista.
LO PEOR
- Como ya he dicho, Angelina Jolie no está a la altura, pero tampoco se queda corta. El nudo de la historia (spoiler), cuando Jolie es encerrada en un psiquiátrico para no desmantelar el mal hacer de la policía, siendo la parte que más debería convencer no lo hace.
- La unidimensionalidad de algunos personajes realmente interesantes.
- La duración resulta desmesurada, amén de que la última parte del film se hace bastante larga.
- John Malkovich apenas aparece en tres ocasiones, lo cual, nos sabe a poco.
Nota: 7,5 / 10
viernes, 3 de octubre de 2008
Más sobre VCBarcelona
La carrera de esta película es imparable... claro que si no recauda lo que se espera en España ¿en qué otro país lo hará?. Muchos de mis amigos han opinado, con dispares resultados, sobre esta cinta, y así, en democracia se obtiene el fruto que a veces en el congreso no se consigue, hablo de un auténtico feedback, es decir, "lo que yo no veo, me lo haces ver tú". A continuación pongo lo que me escribió mi buen amigo y compañero de cinefilias Richard sobre Vicky Cristina Barcelona:
Sobre la película de Allen, decirte que a mí me gustó. ¡No lo esperaba!; porque desde que me enteré que Allen se había entregado a la Pene y al Bardem, me convencí de que este iba a ser otro “año en blanco” en lo que a Allen se refiere. Sin embargo, cuando la película terminó, exclamé que aquella fue la noche de la reconciliación con Penélope. Me reí muchísimo con sus escenas latinas con Bardem, “¡¡te lo dije!!!, ¡¡te lo dije!! ¡¡que te lo metas en tu cabecita!!!”, están realmente geniales, y creo que es mérito suyo y no tanto de Allen, puesto que en lo que se refiere a interpretaciones espontáneas latinas, no creo que este anciano neoyorquino tenga mucho que explicarles. Creo que hay mucha química entre los dos y que sus escenas son muy graciosas.
En cuanto a Scarlett, decir que cada día está más estupenda (a ver qué tal le sienta el matrimonio), y que Allen es el que mejor la fotografía de todos los directores. Exhibe curvas, sombritas en el rostro, labios de infarto y actitud de vividora: Un regalo para el deseo, una inspiración fotográfica única, y un obsequio divino que ya tenemos en el bolsillo para cuando le dé por hacer películas para el Oscar y no la veamos nunca más así. Sumamos escenitas a las que ya guardábamos tras ver “Match Point”. El guión me parece muy en la línea de lo que vienen siendo las últimas películas de Allen: Construidas como una sucesión de escenas sencillas, no hay sorpresas en el argumento ni giros deslumbrantes, ni devenires azarosos. Simplemente, Allen desmenuza los distintos y posibles recodos que unen los tramos de tubitos y con ellos, uniéndolos, da forma a una instalación de fontanería que deambula de aquí a allá disfrutando con sus personajes y con sus pequeñas nimiedades.
Se acabó el Allen analítico que, con bisturí, abría los corazones, o el alma, de los personajes (“Interiores”, “Otra mujer”, “Hannah y sus hermanas”); se acabó el Allen de la comedia loca (“Sueños de un seductor”), etc. Ahora es un Allen de pequeñas historias fáciles de predecir en donde no tenemos claro qué es lo importante, pero sí que es una historia que nos gusta ver. La dirección se vuelve poco a poco más transparente en la carrera de Allen, o será que es que yo la aparto para encontrar una y otra vez a Scarlett.
Interesante, ¿verdad?.
Gracias Richard!
Sobre la película de Allen, decirte que a mí me gustó. ¡No lo esperaba!; porque desde que me enteré que Allen se había entregado a la Pene y al Bardem, me convencí de que este iba a ser otro “año en blanco” en lo que a Allen se refiere. Sin embargo, cuando la película terminó, exclamé que aquella fue la noche de la reconciliación con Penélope. Me reí muchísimo con sus escenas latinas con Bardem, “¡¡te lo dije!!!, ¡¡te lo dije!! ¡¡que te lo metas en tu cabecita!!!”, están realmente geniales, y creo que es mérito suyo y no tanto de Allen, puesto que en lo que se refiere a interpretaciones espontáneas latinas, no creo que este anciano neoyorquino tenga mucho que explicarles. Creo que hay mucha química entre los dos y que sus escenas son muy graciosas.
En cuanto a Scarlett, decir que cada día está más estupenda (a ver qué tal le sienta el matrimonio), y que Allen es el que mejor la fotografía de todos los directores. Exhibe curvas, sombritas en el rostro, labios de infarto y actitud de vividora: Un regalo para el deseo, una inspiración fotográfica única, y un obsequio divino que ya tenemos en el bolsillo para cuando le dé por hacer películas para el Oscar y no la veamos nunca más así. Sumamos escenitas a las que ya guardábamos tras ver “Match Point”. El guión me parece muy en la línea de lo que vienen siendo las últimas películas de Allen: Construidas como una sucesión de escenas sencillas, no hay sorpresas en el argumento ni giros deslumbrantes, ni devenires azarosos. Simplemente, Allen desmenuza los distintos y posibles recodos que unen los tramos de tubitos y con ellos, uniéndolos, da forma a una instalación de fontanería que deambula de aquí a allá disfrutando con sus personajes y con sus pequeñas nimiedades.
Se acabó el Allen analítico que, con bisturí, abría los corazones, o el alma, de los personajes (“Interiores”, “Otra mujer”, “Hannah y sus hermanas”); se acabó el Allen de la comedia loca (“Sueños de un seductor”), etc. Ahora es un Allen de pequeñas historias fáciles de predecir en donde no tenemos claro qué es lo importante, pero sí que es una historia que nos gusta ver. La dirección se vuelve poco a poco más transparente en la carrera de Allen, o será que es que yo la aparto para encontrar una y otra vez a Scarlett.
Interesante, ¿verdad?.
Gracias Richard!
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